Pediatra pide adelantar las vacaciones de invierno para enfrentar mejor el alza de virus respiratorios

Doctor Gustavo Ríos afirma que las condiciones ambientales y la detección de nuevos agentes infecciosos hacen aconsejable la medida, para acotar la curva de contagios.


Adelantar las vacaciones de invierno de los escolares como medida destinada a frenar los contagios de virus respiratorios y enfrentar de mejor manera el alza sostenida que en los últimos días evidencian las enfermedades de ese tipo en varias ciudades del país pidió el médico Gustavo Ríos Rodríguez, director del Departamento de Pediatría de la Escuela de Medicina de la Universidad de Valparaíso.

A juicio del especialista, la medida se justifica no solo por las actuales condiciones ambientales imperantes -caracterizadas por fuertes lluvias y episodios de contaminación del aire-, sino que, además, por la proximidad de la estación más fría del año y la aparición de nuevos agentes infecciosos, diferentes -y en algunos casos más agresivos- que los de la influenza y el virus sincicial.

Asimismo, sostuvo que con una decisión de este tipo se estarían reforzando las acciones que han adoptado los servicios de salud y, por cierto, la determinación ministerial de decretar la alerta sanitaria en las regiones de Santiago, Concepción y Valparaíso.

“Sobre la base de la experiencia recogida de otros años y la situación que hoy exhibe la mayoría de los consultorios y centros asistenciales de las zonas más afectadas, me parece que lo más aconsejable -desde un punto de vista estrictamente médico- es adelantar las vacaciones de invierno de los niños, para así descongestionar las unidades de atención y, de paso, frenar la curva de contagios”, argumentó el doctor Ríos, quien también imparte docencia directa en pre y postgrado en los hospitales Carlos van Buren y Gustavo Fricke y es coordinador de la Unidad de Pediatría y UCI pediátrica de la Clínica Ciudad del Mar.

Nuevos agentes infecciosos

Frente a la polémica suscitada respecto de la eventual tardanza con que las autoridades ministeriales de Salud habrían reaccionado frente al aumento de las enfermedades respiratorias, el académico y especialista de la UV afirmó que el adelanto del peak de casos de influenza y virus sincicial es un asunto que no se puede prever con demasiada anticipación, “ya que los indicadores que se toman en cuenta para confirmar o no un adelanto mostraron un comportamiento normal hasta hace pocos días”.

No obstante, Ríos indicó que lo que sí se puede hacer ahora es advertir con tiempo la presencia de nuevos agentes infecciosos, gracias al trabajo que realizan los laboratorios del sistema encargados de detectar virus.

“En ese sentido, los exámenes biomoleculares de alta sensibilidad y especificidad no solo confirman un adelanto del peak sino que también la aparición de virus más complejos, como el metaneumovirus y el virus de la parainfluenza, que son una suerte de variante de los más comunes en esta época. Tampoco hay que olvidar al adenovirus y al rinovirus, aunque hasta ahora exhiben registros menores”, precisó el médico.

Síntomas y recomendaciones

En Chile el virus sincicial es responsable del 80% de las hospitalizaciones infantiles por enfermedades respiratorias en invierno. No existe una vacuna ni tratamiento que evite contraerlo y sus síntomas iniciales son los de un resfrío común pero agravado.

En general, estos comienzan con congestión, secreción nasal y tos, acompañada a veces de fiebre, y en casos más graves con insuficiencia respiratoria y retracción intercostal (pecho hundido), polipnea y, por último, presencia de cianosis (tono azulado en la boca).

La influenza, en tanto, presenta síntomas similares, pero también escalofríos, dolores de garganta, de cabeza y corporales, vómitos o diarrea, los que a veces tienden a agravarse, aunque esto es más común en los niños pequeños y en los adultos mayores.

“Lo que yo sugiero a los padres es observar bien a sus hijos. Si son menores de un año deben acudir de inmediato a un centro asistencial si presentan mucosidad y tos, sobre todo si viven en hogares con condición de hacinamiento o polución intradomiciliaria. Si son más grandes se pueden esperar unas 24 horas, para ver cómo evolucionan. Con niños de más de cinco años lo mejor es mantenerlos las primeras 48 horas en casa, en cama, y suministrarles antipiréticos en caso de fiebre alta. Si sus síntomas aumentan o empeoran, entonces es recomendable que acudan a consulta”, concluyó el pediatra Gustavo Ríos.