Sonic The Hedgehog

Sonic the hedgehog

Con este puercoespín azul jugaba mi papá cuando era chico, hace como quince años. En esa época había una consola de marca Sega, que ya no se fabrica más.

Ahora, el puercoespín vuelve a sus veloces aventuras pero en diferentes consolas.

Todo empieza en el reino de Soleanna, donde vive la princesa Elise, en una hermosa ciudad de agua. Ella era el centro de la fiesta, y en lo mejor de la parranda aparece un gordo con bigote y gafas llamado Doctor Eggman. Deja la embarrá, destruye todo y se lleva a Elise.

Como un rayo aparece Sonic que comienza a matar robots, pero no alcanza a rescatar a la princesa. Ahí comienza la aventura.

Sonic se convierte en una bolita y le pega a todo lo que se le pase por delante. Pasa por loops como los que hay en Fantasilandia, y salta con unos trampolines potentes. También hay amigos como Shadow, que puede manejar vehículos de hartos tipos.

Y hay un nuevo personaje, que no existía en los tiempos de mi papá. Se llama Silver, anda detrás de Sonic porque cree que tiene malas intenciones. Silver a veces es malo, otras veces bueno. Pero su gran diferencia es que no se convierte en bolita, pero sí puede volar.

Tú encaras a cualquiera de esos personajes en distintas etapas del juego. El problema es que hay unas partes que son muy largas y cuesta pasarlas, y otras aburren y marean.

Hay dificultades con la cámara, porque con facilidad uno pierde de vista al puercoespín con el que está jugando.

Mi papi me dice que antes era más simple y más entretenido. Ahora tiene mejor gráfica, pero tiene tantos elementos que parece arbolito de pascua. Al final, uno no lo pasa tan bien, porque se pierde.

Yo mejor voy a esperar a que aparezca el juego donde Sonic se junta con Mario, el fontanero, para participar en los juegos Olímpicos de Beijing. Me tinca que ese juego la “va a llevar”.

Ficha:
Sitio: www.sega.com/sonic/
Plataformas: Xbox 360 y PS3.

Calificación: Para 10 años o más.

Los papás deben gastar: $45 mil (que equivalen a 300 super 8).

Nota
4,1