Opinión: Niños felices al inicio del año escolar

Sandra Ermann Canifru

Marzo es un mes complejo para las familias, sobre todo cuando tienen hijos que irán por primera vez al jardín infantil o ingresarán a primer año básico. El cambio de actividades que deberán enfrentar los más pequeños, luego de las vacaciones, se manifiesta en variadas conductas de adaptación. Muchos padres están ansiosos de saber cómo enfrentarán sus hijos este período.

Algunos manifiestan síntomas propios del estrés como dolores de cabeza, de estómago u otros, pues tienen temor a lo desconocido. Es muy importante que los padres fortalezcan la confianza de sus hijos entregando un discurso amable y relajado. Por ejemplo, es recomendable llevarlos días antes al jardín que será su lugar de juegos y diversión durante el año, para que conozcan a los profesionales que estarán a su cargo y así perderán ciertos temores. Los adultos que rodean a los más pequeños construyen la serenidad o ansiedad en los niños, pudiendo hacer de este proceso una oportunidad hermosa y llena de beneficios.

En esta etapa es recomendable programar nuevos horarios, acostándolos y levantándolos temprano, regulando las comidas y adaptándolas a las colaciones escolares.

A la hora de dormir, es positivo llevarlos a la cama una media hora antes para que miren libros o los padres les relaten cuentos mágicos y llenos de aventuras. Sin televisión, juegos de video o ruidos estimulantes, los niños relajarán su mente y cuerpo momentos ante de ir al pleno descanso nocturno. Hay que recordar que ellos deben dormir entre 10 y 11 horas.

En los primeros días de colegio algunos niños presentan pataletas, llantos o angustia. En estos casos, los padres deben contener su tristeza y reconocer que el proceso de adaptación será más lento y difícil, para lo cual deben despedirse rápidamente de su hijo con un beso y retirarse, aunque su corazón se quede angustiado.

No le hará ningún favor a su hijo condescendiendo a la situación; esta adaptación es difícil para ambos, pero los adultos debemos ser más fuertes y con el tiempo tendremos niños felices al inicio del año escolar.