Nuestra última pasión: Arthur y los Minimoys

Arthur y los Minimoys

 

Hoy, yo, papá de Cariro, publiqué este artículo en El Mercurio.

Como he dicho siempre, si la vida fuera justa la mitad de mi sueldo la debería ganar Cariro porque él es el que le tiene más paciencia a los juegos y los pasa cuando yo no estoy.

Pero la vida es más injusta que la cresta.

Cariro será recompensado con ir a ver la película al cine, aunque ya se sabe la trama. Y, quizás, si se porta bien le compre los libros.

Esta es la crítica de juegos en El Mercurio.

SUMERGETE EN EL PEQUEÑO MUNDO DE ARTHUR Y LOS MINIMOYS

Arthur se achica como el Chapulín Colorado cuando toma su pastilla de chiquitolina.

Del porte de una pulga, todo para él es gigante: el pasto parece un baobab; el polen, una pelota de fútbol; un coleóptero, un avión Hércules. Es el reino de los Minimoys, seres diminutos y mágicos que vivían en su jardín sin que él lo supiera.

Agobiado porque la casa donde vive con su abuela será expropiada por un facineroso, Arthur decide ir tras un tesoro que su abuelo -una especie de Indiana Jones- había escondido tan bien que nunca más pudo encontrar. Siguiendo las pistas dejadas por el tata, se encuentra con este pequeño mundo, a donde él entra encogido.

Así empieza la acción en el videojuego inspirado en la película de Luc Besson (“El quinto elemento”) y, que a su vez, se basa en una saga de cuatro libros que él escribió.

En el reino de los Minimoys lo recibe Bétamèche -rechonchito, hablador, pero ágil-, quien le enseña a moverse en este mundo en miniatura: cómo saltar, o colgarse en unas cuerdas para hacer contrapeso y abrir puertas, a mover piedras sobre una loza para dejar al descubierto pasadizos, o patear el polen. También las técnicas de lucha y cómo arrebatarles escudos y llaves a los malulos.

Pronto se les une Selenia, la hermosa princesa del reino de los Minimoys y hermana mayor de Bétamèche. Juntos son dinamita.

Cada uno tiene sus gracias. Selenia corta la hierba y es poderosa con su espada, Bétamèche es seco para abrir puertas con una especie de cortapluma suiza, Arthur es intrépido, saltarín y maneja los golpes de pies y puños.

Y, como es de suponer, hay onda entre la princesa y nuestro héroe. Una buena historia tiene que tener romance.

En un fondo mágico, diseñado con el buen gusto galo de los caperuzos de la empresa Etranges Libellule, los amigos no sólo deben ir en ayuda de Arthur, sino que salvar el reino de las garras del villano de turno, llamado “M”, que quiere sumergir este mundo de colores en las más profundas tinieblas. En todo momento te acompaña una musiquilla agradable, que también se usa en la película.

 La clave del juego es la colaboración. Tú puedes encarnar a cualquiera de los personajes con sólo apretar un botón. El secreto del éxito está en conocer sus potencialidades y usar a la persona correcta en el momento correcto, según el caso.

Si bien hay que darles duro a los enemigos en batallas en que los rivales no son muy numerosos, la mayor parte del juego te la pasas descifrando rompecabezas. A veces, hasta llega a hervir la mollera.

En hombros de un yeti
Un punto que se debe destacar es la variedad. De saltar y pelear, pasas a equilibrarte sobre los hombros de una especie de Yeti que le teme al agua o a andar rajado en un auto rojo esquivando rocas que caen mientras el agua te pisa los neumáticos.

A medida que adquieres experiencia, vas ganando nuevas habilidades, y al terminar capítulos o recolectar cartas, desbloqueas regalos: cómo se diseñaron los personajes, videos o una conversación con el mismísimo director Luc Besson.

En definitiva, Arthur y los Minimoys es un juego que disfrutarán grandes y chicos, y un buen complemento para quienes se deleitaron con la película. Extrañamente, los desarrolladores permiten que uno pueda jugar los capítulos sin haber pasado la etapa anterior, lo que para mí es un gran aporte, sobre todo cuando quieres saltarte un episodio tedioso. La estética y la gráfica son de lujo, muy a la par con la música.

Sin ser una obra maestra, tiene la gracia de ser una muy buena adaptación de una película, cosa tan escasa en el mundo del entretenimiento digital por estos días.
Desarrolla: Etranges Libellule.

Publica: Atari.

Género: Acción.

Sitio: www.atari.com/arthur

Plataformas: PC, S2, Nintendo DS, PSP, GBA.

Precio: $25 mil (Zmart).