De cómo James Bond nos abrió los ojos (drama a dos voces)

Yo tenía cuatro años y hacía zumbar al “Conejo Lector: Primeros Pasos” y a veces jugaba con el “Mixman Studio”, donde me las daba de DJ apretando teclas en el PC.

También teníamos un SuperNintendo con el que jugabamos al gran Super Mario bros. Mi mamá lo daba vuelta.

Mi vida era tranquila y reposada. Salvo una pasada al hospital para que me sacaran las adenoides, no había cosa que perturbara mi existencia.

Hasta que llegó él con su famoso jueguito.

(Esta historia continuara)