Cariro al mando: Rayman Raving Rabbids 2 (Nintendo DS)

Con este juego me llega a doler la guata de tanto reírme y mis papás se asomaban a mi pieza a cada rato para saber por qué me reía tanto.

Lo más divertido son los Rabbids, que son unos conejos blancos y orejones que están todos loquitos. Gritan y saltan y hacen puras cosas chistosas.

Rayman -que es el jovencito- tiene que detener la invasión de estos conejos por el mundo. Para eso, se le ocurre disfrazarse de conejo. Y así comienza a pasear por los cinco continentes.

Por ejemplo, en América debe comer chiles, que no es el Chile, sino el ají picante. Y para hacerlo tienes que mover el lapicito rápido sobre la pantalla y te los tragas todos. Al final te empieza a picar todo y explotas y saltas al cielo y gana el conejito que llega más arriba.

Y así hay varios juegos como un gánesela al toro, tocar música con el lápiz, jugar al lanzamiento del conejo o alimentar rápidamente al personaje con la comida en que él está pensando.

La parte que a mí me gusta es que después gano puntos y tengo ropa para ir vistiendo al conejo como yo quiero. Puedo ponerle vestido y un casco de fútbol americano, y lo pinto con los colores más ridículos que se me ocurren como si fuera árbol de pascua de un mall. También puede pegarle puñetazos con el lápiz y grabar mi voz para que el conejo hable como si fuera yo mismo.

Lo malo es que el juego es cortito y de repente se comienza a repetir y se pone aburrido. Pero de que es chistoso, es chistoso.